18/09/2021
Buenas... Acá de nuevo el grinch de la crianza. Pero ¿por qué no, si se ven tan lindos y luego se duermen tan bien? Describiré al menos dos motivos:
✔️El primero, está relacionado con lo que los bebés están haciendo y aprendiendo. Apenas nace un bebé, comienza su conquista de su cuerpo, con una gran aliada: la fuerza de la gravedad. Por las características que tiene un bebé recién nacido, TODO su cuerpo permanece apoyado en la superficie en la que esté ya sea el cuerpo de su madre, de su padre o la superficie donde le apoyen. Durante algunos meses veremos en el bebé los reflejos arcaicos, próximamente serán integrados por movimientos voluntarios, es decir, que
que parten de su pensamiento y son intencionales, entonces veremos al bebé a la superficie de apoyo como REFERENTE.
El bebé siente el límite, y lo usa para empujarse y luego girarse. Ya sean los pies, que inician el movimiento, como los brazos y el eje de su cuerpo, en posición horizontal son utilizados para vencer la fuerza de gravedad y para conquistar el movimiento autónomo con los primeros desplazamientos.
He aquí la cuestión. En el agua, y flotaando al azar, PIERDE SUS REFERENCIAS. Le veremos empujar , haciendo movimientos "de pulpito" 🐙en el agua, pero que no lo llevan a ninguna parte😕. Sus esfuerzos no tienen las consecuencias esperadas. Esto desconfigura su propio mecanismo de aprendizaje. Su ley "causa-efecto" se rompe, no funciona. Por más que sea un rato, la experiencia siempre es disruptiva. Como en el juego de la oca, retrocede casilleros.
✔️El segundo motivo es por un lado la sensación espantosa de ir a la deriva, perder el contacto materno (en período de exterogestación, además en donde bebé y mamá siguen siendo y funcionando como uno, de ser posible). Con mirarle las caras entenderíamos todo. Desconcierto, preocupación, temor, son visibles en la mayoría de las expresiones.
Claramente es una experiencia que el bebé NO necesita. Lo desorganiza y estresa. Eso explica el sueño, a veces en la misma pileta. Además, hagamos la prueba. Pongámonos un inflable alrededor del cuello, bastante ajustado, por cierto, para que no exista el riesgo de zafarse, y dejémonos ir erráticamente sin posibilidad de dirigir nuestros movimientos, ante la mirada desconcertantemente sonriente de los demás. 🤔🥴
¿Spa para bebés? Una mirada adultocéntrica al extremo.