“Sigue adelante pero has las cosas diferentes”
Habíamos abierto el negocio recién hace 5 meses y los números no daban, los pocos clientes que iban eran básicamente amigos cercanos, los vendedores se agarraban el dinero de las ventas, la competencia agresiva y las ganancias del día solo alcanzaban para pagar al personal. Desesperados y frustrados, pensamos que era momento de cerrar y poner en alquiler el local, nos habíamos equivocado...
Salí a caminar por las calles a reflexionar y pensar en que íbamos a cerrar, y de pronto, escuché una voz que vino a mi mente que me dijo: “Sigue adelante pero has las cosas diferentes”. Comencé a darle vuelta a esas palabras una y otra vez y decidí cambiar las estrategias del negocio: mandamos a hacer muebles con diseños propios distintos a los de la competencia, realizar mejoras y refuerzos en todos los muebles y a partir de ese momento, las cosas empezaron a mejorar notoriamente y el negocio empezó a reflotar.
Han pasado 4 años desde aquel día en el que casi perdemos todo, incluso la fe, pero haciendo las cosas con mucho amor y pasión y anteponiendo siempre a Dios en nuestras vidas y con la bendición del Él, pudimos salir adelante.