26/06/2021
El orden y la limpieza estarán siempre asociados a entornos políticamente correctos, estables y saludables. Existen personas en entornos organizados son más generosas y se alimentan de forma saludable. Además, su concentración suele ser mayor; solo que sus pensamientos e ideas no son tan retadoras, innovadoras y creativas como las de personas en ambientes relajados.
Algunas personan vinculan el orden con la satisfacción y los ciclos de la vida; en este sentido aseguran que muchas personas cuando sienten ansiedad por el trabajo o por problemas personales, tienden a organizar sus espacios.
En este sentido, la búsqueda de la perfección no es del todo saludable, primero porque la perfección no existe y segundo porque no favorece la creatividad. Hablamos de espacios ordenados en exceso; por lo tanto, la clave es vivir en equilibrio. Hay que saber hasta qué punto podemos relajarnos y adecuar el entorno a nuestras necesidades. No podemos obsesionarnos con la perfección ni vivir en espacios caóticos; ambos extremos pueden llevar a trastornos como la acumulación o la depresión.
Entonces, si eres una persona organizada y estás en la onda del orden y la limpieza, no está de más mantener un escritorio con papeles, recortes, colores o diferentes objetos, para darle un toque disruptivo y motivar la creatividad. Lo mismo en la oficina: mantener el tablero rayado o algunos elementos en el escritorio puede favorecer la innovación y el flujo de ideas. Relájate y disfruta los espacios que te rodean, respeta las normas y convive en armonía, pero deja espacios abiertos para darle rienda suelta a la imaginación.
Si tienes cosas que te quitan espacio, perturban el orden de tu casa u oficina, y no forman parte de ese desorden controlado que favorece la creatividad, llévalas a un minideposito para guardarlas y disponer de ellas cuando realmente las necesites.