18/07/2026
En 2008, investigadores del Smithsonian documentaron algo que nadie esperaba encontrar en el océano abierto: un grupo de cachalotes (Physeter macrocephalus) completamente inmóviles, en posición vertical, cabezas hacia la superficie.
Un barco de investigación colisionó accidentalmente con uno de ellos. El animal no reaccionó. No se movió. No se hundió. Confirmó, sin querer, que dormía.
El cachalote posee el cerebro más grande que ha existido — hasta 8 kilogramos. Duerme entre el 7 y el 8% del día, una de las proporciones más bajas de cualquier mamífero conocido.
A diferencia de delfines y otras ballenas, que descansan con un hemisferio cerebral activo a la vez, el cachalote apaga ambos hemisferios por completo durante el sueño REM. Por eso no despierta ante un casco que se aproxima.
La postura vertical tampoco es casualidad. Depende de un órgano específico en su cabeza que regula su flotabilidad para mantenerlo suspendido sin esfuerzo muscular.
Fuente: Miller, P.J.O. et al. (2008). Current Biology.