27/02/2026
Diseñamos esta cocina partiendo de una petición muy clara de la familia que la habita: conservar la ventana.
Querían que siguiera siendo el punto de referencia del espacio, así que todo el frente se organizó a su alrededor, con almacenamiento a los lados y la tarja colocada justo donde la luz acompaña mejor.
El color fue una decisión clave. Elegimos el color Loto porque dialoga con toda la casa: tonos beige y una pared de piedra al frente que pedía continuidad y calma. El resultado es una cocina que se integra de forma natural al resto del espacio.
Aunque es una cocina lineal, el frente es amplio y generoso. Para equilibrar la composición, se diseñó una isla amplia: cajones profundos, mucho espacio de guardado y el área de cocción integrada. Una isla pensada para usarse todos los días.
Los detalles terminan de dar carácter al proyecto: puertas shaker, vitrinas que aligeran visualmente el conjunto y una iluminación cálida integrada que realza el tono Loto, sobre todo cuando la luz natural empieza a bajar.