25/08/2026
Dos ojos tallados en la misma madera.
Uno mira hacia la barra, el otro hacia el servicio. Direcciones opuestas, propósitos distintos — y sin embargo alineados sobre el mismo horizonte.
Es geometría sagrada disfrazada de mobiliario: la idea de que toda dualidad (frente y reverso, dar y recibir, luz y sombra) puede encontrarse en una misma línea. La celosía no divide dos espacios, los reconcilia.
Y esa conversación continúa en todo el proyecto. El mueble de TV extiende el mismo lenguaje —listones de encino, luz cálida indirecta, ritmo y calma— para tejer la sala y el bar en un solo gesto. No son piezas sueltas: es un espacio que respira en un mismo tono.
Enchapado de encino , listones que se hunden formando cuencas, un divisor y un mueble que también son objetos de contemplación.
Gracias P R I S M A H A B I T A por confiarnos este proyecto completo. 🤎