23/09/2014
Roma Norte. Un poco de historia....
La Colonia Roma tiene el orgullo de ser, junto con la Condesa, el primer fraccionamiento habitacional con todos los servicios de infraestructura necesarios. Se conjugaron en ella tres factores que la distinguen de sus contemporáneas.
En primera instancia destaca el urbano, con sus notables innovaciones: calles amplias con camellones (Orizaba), avenidas arboladas de buena anchura como la de Veracruz, Jalisco, hoy Álvaro Obregón, todo un boulevard parisino. La nomenclatura de sus calles, al igual que la Condesa, utiliza los nombres de estados y ciudades de México. Dos plazas se trazaron en el eje central norte–sur de la colonia: el Parque Roma (Plaza Río de Janeiro), y la Plaza Ajusco (Luis Cabrera).
El segundo factor es su arquitectura, pues en ella se construyeron los últimos inmuebles en los estilos art nouveau, ecléctico y afrancesado que caracterizaron al régimen de Porfirio Díaz. Se conservan aún alrededor de 1,500 inmuebles convertidos ya en monumentos artísticos.
En los años noventa renació al establecerse en ella una serie de galerías de arte, librerías, museos y escuelas; a partir de entonces se inclina por seguir desarrollando un perfil cultural.
SITIOS DE INTERÉS
El antiguo micro-barrio conocido como la Romita, ubicado a sólo unos metros del Eje Vial Cuauhtémoc. En un ambiente típico de plaza de pueblo, en la Romita encontrarás el Templo de Santa María de la Natividad o de San Francisco Javier , del siglo XVII. En sus potreros se trazó la actual colonia Roma, por lo que la Romita resulta ser "como su mamá".
Atraviesa el Parque Pushkin y llega a la avenida Álvaro Obregón, considerada como el Paseo de la Reforma de los romanos; los árboles del camellón central y sus fuentes de cantera te invitan a caminarla pausadamente. A sus costados sobreviven algunos comercios de tradición, como Los Bisquets Bisquets Obregón y varios edificios históricos de su primera época, como la Casa del Poeta Ramón López Velarde, el Parián antiguo mercado local y el Edificio Francia.
La calle de Orizaba es un recorrido obligado; a lo largo de su trayecto (de sur a norte) te sorprenderás con algunos de sus mejores sitios e inmuebles. Empecemos con la Plaza Ajusco, el Instituto Renacimiento, Colegio tradicional que ocupa un pintoresco castillo de tabique; la legendaria nevería La Bella Italia donde podrás saborear exquisitos helados; el elegante Edificio Balmori; la Casa Lamm centro cultural y escuela de arte con una gran librería; la Plaza Río de Janeiro; la famosa Casa de las Brujas, edificio de apartamentos con su remate cónico que le da ese sobrenombre; la Parroquia de la Sagrada Familia); y la residencia de estilo neocolonial que aloja a La Casa Universitaria del Libro UNAM.