12/07/2024
Decía Macovsky que la gente que duerme en la calle
se contagia de las grietas del pavimento
y se reconocen en su piel como cicatrices
que en apariencia están cerradas pero no
apenas una o dos micras por debajo permanecen abiertas
la gente de esta ciudad ya no mira a los que duermen en la calle
por temor al contagio
por temor a la crítica irrupción de su novela familiar
porque todos estamos a cinco minutos de dormir bajo un puente
y cuando llueve nuestra ceguera es el peor de los criminales
pensamos en presas llenas el resto del año y una cosecha sin sequía
en la viabilidad de la ciudad y asegurar su costo financiero
en la inversión inmobiliaria los metros cúbicos del capital
porque sabemos que estamos a cinco minutos
y no queremos pensar en eso
pero unos se quiebran y se llenan de cicatrices y ya no los vemos
ya no aparecen en el gps
el peso del hormigón sobre nuestras espaldas no es pura vitualidad
es mi**da de la buena
Decía Macovsky que la gente que duerme en la calle
se contagia de las grietas de una historia que no para
de un continuum de bocanadas de aire rico en metales pesados
de bosques convertidos en mares de macrobodegas zombis
y las grietas crecen y no se suben a ti si llevas esos tenis coleccionables
y no te colonizan la piel si vistes Balenciaga y no te alcanzan
si viajas en un auto a gran velocidad que no para
y que crecerá este año al 8% por encima de la inflación
Y este concreto no es virtual es mi**da de la buena