26/02/2026
Fermentar el pienso de tus gallinas es convertir un s**o de grano corriente en un probiótico vivo que mejora la digestión, endurece la cáscara de los huevos y reduce el consumo de alimento porque cada grano fermentado alimenta más que el mismo grano seco. El proceso tarda tres días y no necesita más que un cubo, agua y el pienso que ya tienes en casa.
La fermentación láctica rompe los antinutrientes del grano — ácido fítico sobre todo — y libera minerales que antes pasaban de largo sin absorberse. Las gallinas que comen fermentado producen excrementos más secos y menos olorosos, algo que se nota desde la primera semana.
- Día 1: llena un cubo de plástico alimentario o cristal hasta un tercio con el pienso habitual, cubre con agua hasta que sobrepase el grano unos 3 cm y tapa con un paño para que circule aire sin que entren moscas
- Día 2: remueve la mezcla por la mañana, verás burbujas pequeñas subiendo a la superficie y un olor ligeramente ácido parecido al yogur; eso indica que las bacterias lácticas están trabajando
- Día 3: escurre el líquido, sirve el grano fermentado en el comedero y reserva ese líquido sobrante como iniciador para el siguiente lote, así cada tanda fermenta más rápido que la anterior
- Truco de rotación: mantén tres cubos en paralelo empezando uno nuevo cada día y siempre tendrás un lote listo por la mañana sin interrupciones
- Usa trigo, cebada, avena o la mezcla de pienso que ya compras; lo importante es que el grano quede siempre sumergido bajo el agua para evitar moho en la superficie
Tres cubos, tres días y un grano que rinde el doble 🐔