04/09/2026
Hay tejidos que transmiten calma. Otros aportan calidez, ligereza o una sensación más envolvente. La forma en la que reflejan la luz, su relieve o la suavidad con la que se dibujan sus fibras también influyen en cómo sentimos una pieza.
Por eso, elegir un tejido no es solo una decisión estética. Es decidir qué sensación queremos que nos acompañe cada vez que entramos en el salón.