17/06/2026
Hoy queremos compartir algo que nos ha ocurrido y que, por desgracia, refleja la situación que se vive cada vez más en nuestro pueblo.
Llevamos toda una vida trabajando, levantándonos temprano cada día, esforzándonos para sacar adelante nuestros negocios y ganándonos la vida de manera honrada. Pero hoy hemos vuelto a sentir esa impotencia que provoca ver cómo en cuestión de minutos alguien puede llevarse el fruto de tu trabajo.
En nuestro negocio de alimentación, el proveedor dejó el pescado en el furgón mientras bajábamos rápidamente para meterlo en las cámaras frigoríficas. El tiempo suficiente para que alguien robara toda la mercancía.
No es solo el valor económico de lo robado. Es la sensación de inseguridad, de frustración y de ver cómo cada vez hay más robos, más vandalismo y más personas dispuestas a perjudicar a quienes nos dejamos la piel trabajando día tras día.
Pero lo más indignante es que esto se está convirtiendo en algo habitual. Robos, vandalismo y una inseguridad creciente provocada por quienes necesitan dinero rápido para seguir manteniendo problemas que todos conocemos: dr**as, destrozos y delincuencia constante.
Es muy triste comprobar cómo mientras unos luchamos honestamente por sacar adelante nuestro trabajo, otros no dudan en destrozar en segundos el esfuerzo y sacrificio de años.
Ya está bien.