06/08/2024
Todos sabemos que Jesús, al principio de su ministerio, dijo repetidamente: “Mi tiempo aún no ha llegado”, porque aún no quería darse a conocer al mundo en general. Más adelante, cuando llegó el tiempo decía: “Ha llegado mi hora”. Y en ambos casos enseñaba que el reino de los cielos se había acercado, aunque lo hacía de forma diferente.
Sin embargo, en nuestro caso, el tiempo llegó cuando nos convertimos. La hora de dar a conocer a Jesús llegó cuando cambiamos, cuando nacimos de nuevo. El tiempo de predicar a Jesucristo sin reservas llegó en el minuto uno de nuestro encuentro con Él.
Familia, no actuemos como si nuestro tiempo aún no ha llegado, porque el cronómetro ya está en marcha. Prediquemos a Cristo.
“Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, mas vuestro tiempo siempre está presto”. Juan 7:6