14/05/2026
Desde Sevillano Electrodomésticos queremos dar algunos consejos en el lavado de la ropa.
La sostenibilidad textil no depende únicamente de cómo se fabrica la ropa, sino también de cómo se cuida y se utiliza en el día a día, cuidar mejor las prendas para conservarlas durante más tiempo y reducir residuos textiles.
Sin embargo, muchos de los hábitos de lavado más extendidos hoy en día contribuyen precisamente al efecto contrario, acelerar el desgaste de los tejidos y acortar la vida de la ropa:
“La ropa hay que lavarla después de cada uso”
El auge del llamado ‘daily washing’ ha normalizado una rutina que no siempre es necesaria. Muchas prendas no requieren un lavado tras un único uso, especialmente aquellas que no han estado expuestas a manchas, sudor o suciedad visible El exceso de lavado desgasta las fibras, deteriora los colores y reduce progresivamente la calidad de los tejidos, además de aumentar el consumo de agua y energía.
Ventilar determinadas prendas o espaciar los lavados cuando sea posible ayuda no solo a conservar mejor la ropa, sino también a reducir residuos textiles y el impacto ambiental asociado. En esta línea, tecnologías como los lavados con v***r permiten refrescar determinadas prendas mediante v***r, ayudando a reducir arrugas y olores sin recurrir a ciclos de lavado completos.
“La lavadora estropea la ropa”
En realidad, el principal enemigo de los tejidos no es la lavadora en sí, sino la fricción que se produce durante el lavado. El roce constante entre prendas, cremalleras o tejidos más rígidos acelera el desgaste de las fibras y favorece la aparición de bolitas, deformaciones o pérdida de color. Por eso, pequeños gestos como lavar la ropa del revés, utilizar bolsas de red para prendas delicadas o separar adecuadamente los tejidos pueden marcar la diferencia.
“Cuanto más caliente se lave, mejor”
Lavar a temperaturas más altas no siempre significa lavar mejor. De hecho, el agua caliente puede acelerar el envejecimiento de muchos tejidos, afectar a la elasticidad de las fibras y provocar una pérdida más rápida de color. Actualmente, la mayoría de los detergentes están preparados para ofrecer buenos resultados incluso a temperaturas bajas o medias, especialmente en el lavado cotidiano.
Además, los programas inteligentes presentes en algunos electrodomésticos ajustan automáticamente factores como la temperatura, la duración o la intensidad del ciclo en función del tipo de tejido y nivel de carga, evitando tratamientos agresivos innecesarios y favoreciendo un cuidado más eficiente de la ropa.
Un saludo para todos.