18/07/2019
HABLEMOS DE LA HISTORIA DE SALCEDO
¿Sabías qué?
El Príncipe San Miguel, patrono de los salcedenses según la leyenda, llegó de Roma a Guayaquil en el siglo XV; su destino final era Quito, pero su voluntad fue quedarse en Salcedo.
La falta de carreteras para la comunicación entre los pueblos hacía una tarea difícil el transporte de la imagen; de Guayaquil a Bodegas (Babahoyo) se transportó en una embarcación para continuar con el recorrido por la cordillera de los Andes, para lo cual se empleó el lomo de mula.
El viaje duró algunos días sin mayores novedades. Cansados, los viajeros hicieron una parada en el Tambo de Molleambato. Al día siguiente que intentaron continuar con el recorrido, quisieron nuevamente cargar en la mula a la imagen del ‘Príncipe San Miguel’, pero no pudieron ya que pesaba más de una tonelada.
Ante esta novedad, el sacerdote de la zona ordenó que la estatua sea traslada a la iglesia, para lo que se requería la ayuda de decenas de fieles que la condujeran en hombros, pero el asombro fue mayor cuando al trasladarle al templo ésta recuperó su peso normal.
Transcurridos algunos días, se intentó nuevamente trasladar al Santo a su destino, pero otra vez adquirió un gran peso que no había cómo levantarle.
Ante esta novedad, el sacerdote del lugar viajó a Quito para informar de lo sucedido a sus superiores. Luego de comprobar la versión del religioso se dictó una resolución en el sentido de que la imagen del Arcángel San Miguel se quedara en Salcedo, pero “como patrono del cantón ya que así parece ser su voluntad”.
De esta manera la primera fiesta en honor al Príncipe San Miguel se realizó el 29 de septiembre de 1573 y desde ahí cada año se realiza la celebración.