15/08/2025
Cómo quitar manchas de sangre de los diferentes tejidos.
Las manchas de sangre son de las peores pesadillas a la hora de lavar. Son especialmente difíciles de quitar si la sangre ya está seca. Si las detectamos al momento podremos evitar un desastre mayor. Con las herramientas necesarias y sin dañar los distintos tejidos, a base de estos trucos, podemos dejar tapicerías, ropa, alfombras o cualquier tipo de tela afectada por manchas de sangre en perfectas condiciones.
Es importante no mezclar la ropa manchada de sangre con el resto de la ropa en la lavadora. La ropa con sangre la lavaremos primero a mano, eliminando la mancha en la medida de lo posible.
Sumergimos la prenda de ropa en agua fría con jabón. Frotamos hasta que la mancha va desapareciendo, de esta manera nos quedará una pieza de ropa limpia o casi limpia. Le daremos un segundo lavado en la lavadora con el resto de la ropa para que acabe de quedar perfecta.
· El agua oxigenada es quizás uno de los remedios más usados para quitar las manchas de sangre. La química es la que actúa de inmediato, verás cómo empieza a salir espuma de la mancha. Puedes aplicarla directamente sobe la ropa o cualquier tejido como el sofá o el colchón. Conseguirás que la mancha empiece a desaparecer.
Esta reacción química debe hacer que la mancha desaparezca, dejamos que actúe unos 30 minutos como mínimo. Prepara en caso de ser una prenda un lugar en el que depositarla con agua fría. Llena la bañera o un barreño, si lo tienes, con agua fría. Coloca la prenda de ropa en agua fría durante unos 10 minutos más.
Será momento de lavarla con agua y jabón hasta que nos quede una prenda limpia y sin rastro de la mancha de sangre. En caso de ser un tapizado, podemos frotar directamente con el agua y jabón y esperar a que se seque. Los resultados deberán ser los mismos y la mancha habrá pasado a la historia.
En caso de ser un tejido delicado cuyo efecto del agua oxigenada podría dañarlo, mezcla con un poco de agua antes de aplicarlo directamente. Conseguirás unos resultados similares sin miedo a dañar la pieza que se ha manchado de sangre.
· El otro gran remedio casero para eliminar las manchas de sangre seca es el bicarbonato de sodio y el vinagre. Son dos elementos que juntos producen una reacción que es capaz de eliminar las manchas de sangre ya secas.
La química de estos ingredientes actúa en dos pasos. Primero colocamos el bicarbonato de sodio sobre la mancha y después esperamos un poco. Este elemento nos sirve como potente limpiador que acaba con las manchas, pero también con los olores sobre tejidos. Tenlo siempre en casa para lograr una limpieza total.
Coloca el vinagre en un bote con spray y pulveriza directamente sobre la mancha, conseguirás de esta manera la reacción química que necesitas para acabar con la mancha de sangre. Deja que ambos elementos actúen sobre la mancha.
Esta segunda opción debe reposar sobre la mancha un mínimo de 20 minutos. Pasado este tiempo quitamos el producto con agua fría y un poco de jabón. Comprobamos cómo la mancha de sangre seca ha desaparecido.
· El amoníaco es la última de las opciones si la mancha ha sido resistente a las demás. Es un producto muy fuerte, por lo que debes tener cuidado a la hora de manipularlo y hacerlo con las ventanas abiertas y la casa ventilada. Conseguirás de esta manera que la mancha desaparezca, mezclando un poco de agua con el amoníaco para evitar dañar cualquier tejido.
Deja que actúe durante unos 10 minutos, seguidamente, deberás retirar la mezcla con agua y jabón. Ten en cuenta que es un producto muy fuerte con lo que desprenderá un olor peculiar. Opta por lavar la prenda si quieres que desaparezca del todo con un buen suavizante que la acompañe.
La lejía es una opción para tejidos blancos. Uno de los clásicos es usar este elemento que todos hemos empleado para las manchas complicadas. No lo hagas con demasiada frecuencia porque puede dañar la ropa. Es recomendable en sábanas blancas que no corren peligro de sufrir una pérdida de color.
Nota: A la hora de escoger una de las soluciones es muy importante tener en cuenta el tipo de tejido para no dañarlo.