05/03/2024
Hace casi un año, apenas arrancaba el invierno fui a ver un trabajo.. algo normal, en colastine, un pueblo cerca de santa fe, me encontré con una señora muy amable que me recibió con un café y una historia, La historia que tenían los muebles que iba a restaurar, me contó que eran de sus padres, que los trajeron directo de Europa y que la acompañaron toda su vida. quería que volvieran a brillar como antaño, me dio una foto de 1970 y me dijo que quería que quedaran así igual.
Pude ver el cariño y amor que les tenía. El paso de los años les pasaron factura y estaban en muy mal estado.
Sillas, mesas, sillones, espejo.. tanta historia y tanta belleza esperando para volver a brillar, tome el compromiso y le asegure que todo iba a quedar como antes.
Poco a poco fui restaurando todo, cada tanto iba llevando partes del juego, primero las sillas, después la mesa, más tarde el espejo y por último los sillones. y en cada visita ella me recibía con un abrazo y una charla, pude sentir como si una de mis abuelas me volvía a abrazar.. sin duda fue el mejor trabajo en estos 10 años que me dedico a esto.
Cuando termine el trabajo me miro y me dijo, soy muy feliz, como me gustaría que mamá viera sus muebles así, Sería muy feliz y me abrazó.
Yo no les puedo explicar la sensación que corrió sobre mi cuando me dijo eso, el saber que hice un buen trabajo y que además hice feliz a una persona.. no hay nada más lindo que reconozcan y valoren lo que uno hace.
Esto soy, esto hago, para algunos no será mucho pero para mi, el poder restaurar algo con historia, no tiene precio.
A lo último están las fotos de como estaban antes de restaurar.
Gracias a todos los que confían en mi trabajo día a día.