27/08/2015
Es agotador tener que emplear tiempo y paciencia en ir a cobrar lo que a uno le pertenece, es incomodo y a la vez es triste porque uno también se siente estafado emocionalmente y no termina de entender con que necesidad se pudo llegar a esta situación. Pero aun peor que todo esto es que ya no se puede confiar en nadie, la palabra no sirve de nada y los documentos de poco sirven también. Con personas así salimos perdiendo todos, incluso ellos mismos sin darse cuenta. Por gente así no solo perdí dinero y tranquilidad, sino también que casi pierdo mi trabajo, pero hay que salir adelante, yo no quiero vivir así, ni dejarle una realidad semejante de regalo a la siguiente generación. Por eso con esto explico mi situación y la razón por la que no puedo Fiar ni prestar ni financiar, esperando a que todos se den cuenta de que las cosas de esta forma no le sirven a nadie y menos a la gente que realmente no tiene nada que ver. Disculpen el ataque de sinceridad