06/07/2015
Un día como hoy nace Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón, nació en la casa azul de Coyoacán.
Parto completamente normal para la madre: el bebé era hermoso y sano, y no le faltaba nada para ser la tercera hija de Matilde y Guillermo, después de Matildita y Adriana, sus hermanas mayores.
A priori, nada hacía pensar que Frida tendría, más adelante, una vida extraordinaria. Lo único que tenía entonces de particular era su nombre.
Guillermo insistió en que esa niña debía llevar un nombre alemán. Pero en el momento del bautismo el cura se enojó.
—Que quiere que se llame Fri. . . ¿cómo?
—Frieda.
El cura frunció el ceño, con aire absorto. Reflexionaba sobre la mejor respuesta. Finalmente dijo:
—Ese nombre no está en el santoral, lo lamento.
Matilde temblaba a la idea de que su hija se quedara sin bautizar. Para ella, era una cosa impensable: los demonios perseguirían a la pobre niña, que no podría escapar del in****no. No, imposible.
Hubo discusiones, concesiones, y por fin acuerdo.
Guillermo había insistido:
—Yo quiero que se llame Frieda. Escríbanlo a la española si quieren, pónganle antes cinco nombres de santos si es preciso, señor cura, Friede en alemán es la paz. Es un nombre muy lindo, ¿sabe usted? Hay fuerza en su sonido y a nadie se le ocurriría dudar del contenido. Es bueno tener un nombre con un significado. Hay países, y también está escrito en algunos libros, donde se dice que el nombre determina la personalidad. Si no tenemos medios para verificar la exactitud de esas
consideraciones, nada nos impide pensar que pueden ser ciertas.