08/20/2021
| REFLEXIÓN PARA QUIENES SON JEFES
Este chavo es mi empleado, llegué y lo encontré comiendo y se puso como apenado porque lo que vi.
Mis palabras fueron provecho mijo y le di una coca, yo cuando fui empleado mi patrón me vio comiendo y me cobró la comida, ahí aprendí a darle valor a lo que es el trabajo humano.
Nosotros, sin los empleados, no la movemos, necesitamos de ellos, al decirle provecho me miró y dijo gracias y cayeron mis lágrimas, no tenía por qué agradecer, puesto que lo gana.
Se los comparto por que soy afortunado que ellos me apoyan para salir adelante valoremos el trabajo.