17/10/2018
La iluminación LED es la mejor oferta que podemos encontrar en el mercado por muchas razones, entre todas ellas, vale la pena destacar la ecológica y la del ahorro energético, ambas estrechamente relacionadas.
No debemos olvidar que la iluminación LED:
-No contiene mercurio.
-Reduce las emisiones de C02.
-No produce residuos. 99% reciclable.
-No emite emisiones ultravioletas.
La iluminación LED es beneficiosa al entorno debido a su reducido consumo energético. Si una bombilla tradicional tan sólo convierte en energía lumínica un 20% del total de energía que consume (el resto es calor en un 80%), los LEDs convierten en luz el 90% de la energía que consumen. Esto supone que la cantidad de energía necesaria para producir la misma cantidad de luz es infinitamente menor.
La gran mayoría de fuentes de generación eléctrica producen grandes cantidades de residuos contaminantes o consumen recursos escasos (como las centrales hidroeléctricas, que requieren grandes cantidades de agua). Si logramos reducir nuestro consumo energético en electricidad, favorecemos el entorno, ya que contaminamos menos. El uso de la iluminación LED, reduce las emisiones de CO2 a la atmósfera, ya que hace falta producir menos energía eléctrica. Además, la iluminación LED no contienen mercurio y el 99% de sus componentes son reciclables. Su larga vida útil contribuye a preservar los recursos naturales, así como supone un gran ahorro de reposición.
El uso de LEDs puede suponer reducir a la mitad, el consumo eléctrico destinado a iluminación, disfrutando de mayores prestaciones, como la posibilidad de crear distintos ambientes y efectos con la luz para cada momento.
Por esto, la tecnología LED es la tecnología más respetuosa con el medio ambiente en comparación con el resto de sistemas de iluminación existentes.