19/10/2026
Hay regalos del cielo que jamás hubiéramos imaginado recibir. Y este fin de semana, Dios nos permitió vivir uno de ellos.🥹
Tuvimos la inmensa bendición de recibir en nuestro hogar la visita de una reliquia de Santa Gemma Galgani, un pequeño fragmento de su huesito. Y aunque para muchos pueda parecer algo pequeño, para nuestra familia significó tener cerquita a una santa que ocupa un lugar inmenso en nuestra historia.
Quienes nos han acompañado desde hace tiempo saben que Gemma no lleva su nombre por casualidad. Fue por la divina providencia de Dios y gracias a la intercesión de Santa Gemma que llegó a nuestras vidas el milagro que tanto habíamos puesto en el corazón de Dios: poder convertirnos en papás. 🥹
Y pensar que aquella santa a la que un día conocí en medio de la soledad y me enseñó a amar la eucaristía diaria, hoy nos visitaba en nuestro hogar, mientras sosteníamos en brazos a nuestra hija, que lleva su nombre. ¡Qué delicadezas tan grandes tiene el Señor!
Pero si hubo un momento que nos hizo desbordar el corazón de gratitud, fue ver cómo un sacerdote bendecía a nuestra pequeña Gemma con la reliquia de su santa patrona. La niña que un día fue una intención de oración, hoy estaba recibiendo una bendición que jamás olvidaremos. 💘
Sentimos esta visita como un regalo inmerecido del cielo, una caricia de Dios y un recordatorio de que Él escucha nuestras oraciones, incluso cuando sus tiempos y caminos son distintos a los nuestros.
Y como las bendiciones de Dios son demasiado grandes para guardárnoslas, quisimos compartir también este momento con ustedes. Todas las intenciones de nuestra comunidad fueron presentadas en oración ante esta reliquia, pidiendo la intercesión de Santa Gemma por cada familia, cada matrimonio, cada enfermo y cada corazón que hoy espera un milagro.
Que nuestra historia sea un pequeño testimonio de que vale la pena confiar, perseverar en la oración y abandonarlo todo en las manos del Señor.
Santa Gema, gracias por acompañar nuestra historia. Sigue llevándonos siempre al corazón de Jesús.
Y a Ti, Señor, gracias por permitirnos contemplar hoy, en los brazos de nuestra hija, tantas oraciones que un día elevamos al cielo. ✨♥️