07/05/2026
Aunque a simple vista podar las tomateras no parezca una tarea importante, puede marcar una gran diferencia en el tamaño de la cosecha y en la salud general de la planta. Los brotes laterales, más conocidos como chupones, son parte natural del crecimiento de la planta, pero tienden a consumir energía que podría destinarse a la producción de frutos. Por lo tanto, si bien eliminarlos no es estrictamente necesario, tiene sus ventajas.
Un chupón de tomate es ese pequeño brote verde que surge justo donde la rama se une al tallo principal; es como que de la planta madre creciera una hija. Al principio el chupón es pequeño, fácil de pasar por alto. Pero dale una o dos semanas y se convertirá en una rama completamente desarrollada, que incluso podría desarrollar más chupones y darte flores.
Suena genial, ¿verdad? A veces, sí. Pero el problema es que estos chupones no aparecen educadamente y esperan su turno. Se amontonan, absorben energía y, en poco tiempo, tu ordenada tomatera se convierte en un enredo con hojas por todas partes y ni rastro de frutos.
Si tu objetivo son tomates más grandes (menos cantidad, pero robustos y jugosos), quitar algunos brotes laterales ayuda. Mantiene la planta enfocada. Menos follaje significa más energía para los frutos.
Además, el espacio es importante. En una maceta, o contenedor pequeño, dejar que la planta se extienda con retoños dificulta su crecimiento. Esto reduce la circulación del aire, crea un enredo mayor y aumenta el riesgo de enfermedades. Por lo tanto, si el espacio es limitado, es mejor optar por una planta más compacta.
Y en cuanto a la poda de flores, yo en lo personal, cuando la planta está apenas creciendo y brotan sus primeras flores (gajos de 2 o 3 flores) las podo, para darle oportunidad a la planta a optimizar su energía en seguir desarrollándose. No tardará mucho en producir gajos con mucho más cantidad de flores. Solo hay que esperar un poquito.
Te animo a que pruebes cosas diferentes. Poda una planta, deja las demás crecer libremente. Observa lo que te dice tu jardín. Con el tiempo, tu propia experiencia te enseñará qué funciona mejor para ti. 😉