08/05/2026
Un cambio aprobado en el Parlamento húngaro reavivó una discusión que va mucho más allá de las aulas. Hungría incluyó en su Constitución una definición que reconoce únicamente los sexos masculino y femenino. La enmienda fue aprobada en abril de 2025, con apoyo de la mayoría gobernante, y pasó a integrar un conjunto de medidas defendidas por el gobierno de Viktor Orbán en nombre de la protección de los niños y la preservación de los valores tradicionales. La decisión no surgió de forma aislada. Desde 2021, Hungría mantiene una ley que restringe contenidos sobre personas LGBTQ+ en materiales escolares y en programas de medios accesibles a menores. Esta legislación ya había provocado una fuerte reacción de países de la Unión Europea, entidades de derechos humanos y organizaciones civiles. El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate entre soberanía nacional, valores tradicionales, derechos humanos y el papel del Estado en la educación de las nuevas generaciones.